En inOne estaba metido en casi todo: clientes, equipo, proveedores y seguimiento de proyectos. Como account manager, tenía que convertir lo que pedía el cliente en un trabajo que el equipo pudiera realizar.
De la petición a las tareas
El cliente nos pedía algo. Mi trabajo era convertirlo en tareas tangibles y realizables, hacer seguimiento y ayudar a desbloquear las situaciones complicadas.
Eso también me obligaba a aprender mucho. Si la petición implicaba al desarrollador web, quería investigar qué se podía hacer, plantear opciones y cuestionar la primera respuesta cuando hiciera falta.
Buscar la manera cuando parece que no se puede
A veces la primera respuesta era que no se podía hacer, pero realmente sí había una manera. Quería investigar, hablarlo con el desarrollador y buscarla juntos.
También tenía que darle al cliente una visión realista de lo que se podía hacer. Comunicar lo que estaba pasando, darle tranquilidad y ayudarle a poner su petición en perspectiva.
La presión y la satisfacción
Había mucha presión en llevar todas esas conversaciones y hacer seguimiento del trabajo. También mucha satisfacción cuando conseguíamos resolver las cosas y sacar el trabajo adelante. Esa mezcla de responsabilidad, resolución de problemas y comunicación marcó buena parte de mi etapa en inOne.
Cómo trabajaba como account manager en inOne Golf, coordinando a clientes, equipo y proveedores.
Fuente: mi propia experiencia. Puedes ver el contexto de mi recorrido profesional en Mi trayectoria.